Una cámara mal colocada no graba nada útil. Cuatro cámaras bien colocadas cubren una vivienda entera. Te explicamos cuántas necesitas, dónde, qué tipo (IP, analógica, domo, bullet), si hace falta grabador y qué normativa de protección de datos te afecta.
Suele bastar con 2–4 cámaras: entrada principal, garaje, patio trasero y, si la hay, segunda planta. Acceso desde el móvil para ver en directo o revisar grabación.
Portal, ascensor, garaje, zonas comunes. Atención: la grabación tiene que cumplir RGPD, y eso obliga a cartelería específica y a un responsable del tratamiento.
Caja, accesos, zona de stock y exterior. Combinada con sistema antihurto reduce mucho el shrinkage y permite verificar incidencias con cliente.
Cámaras térmicas y de largo alcance para perímetros, conteo de vehículos y reconocimiento de matrículas. Aquí la inversión sube pero la pérdida evitable también.
Vemos demasiadas instalaciones con ocho cámaras de las que tres no graban nada útil. Cubrir una vivienda bien suelen ser tres o cuatro cámaras bien posicionadas. Te ayudamos a hacer un plano de cobertura antes de comprar nada.
Las cámaras modernas son IP: graban en alta resolución, se gestionan por software y se ven desde el móvil. Las analógicas (HD-CVI, HD-TVI) se siguen instalando, pero pierden cuota.
Almacena los vídeos localmente. Un NVR moderno guarda 30–60 días con buena resolución. La grabación local es más segura que cloud-only para datos sensibles.
Infrarrojos para grabar en oscuridad total. Las cámaras serias dan imagen nítida hasta 30–50 m sin luz visible. Importante para exteriores.
Filtra eventos: solo te avisa si detecta una persona, no si pasa una rama o un gato. Reduce mucho los falsos positivos en grabación con detección de movimiento.
Ves en directo, revisas grabaciones, recibes alertas. Las apps de Dahua, Hikvision, Axis y similares son estándar.
Si grabas zonas comunes en comunidad o personal en empresa, hay obligaciones RGPD: tiempo máximo de almacenamiento, acceso restringido, cartelería visible.
Conteo de personas, control de aforo, reconocimiento de matrículas, mapas de calor en retail. Útil pero opcional, no para todos los casos.
Llevamos años viendo cómo funciona por dentro. Sabemos qué empresas instalan bien, cuáles se pelean luego con el cliente cuando algo no va, qué cuotas son razonables y cuáles esconden permanencias trampa. Esa información no está en un buscador, pero te la podemos contar en una llamada.
Las cámaras IP graban en digital, dan más resolución (4K disponible) y se gestionan por software. Las analógicas (HD-CVI, HD-TVI, AHD) son más baratas y se siguen instalando en proyectos pequeños donde la red no llega.
Para una instalación nueva, lo normal hoy es IP. Para ampliar una instalación analógica existente, a veces tiene sentido seguir con analógico para no tirar el cableado existente.
Sí, pero con reglas. La comunidad tiene que: aprobarlo en junta, designar un responsable del tratamiento, colocar cartelería visible avisando de la grabación, no grabar la vía pública (ni siquiera de refilón) y borrar grabaciones tras un máximo de 30 días salvo que haya incidencia.
Cuando te conectamos con instalador, parte del servicio es asesorarte sobre estas obligaciones para que la instalación sea legal de salida.
Para un piso, normalmente una en entrada y nada más. Para un chalet, lo habitual son 3–4: entrada principal, fachada, garaje y patio trasero. Si la casa tiene varios accesos diferenciados o un perímetro grande, sube.
Antes de comprar te ayudamos a dibujar un mapa de cobertura. Casi siempre se necesitan menos cámaras de las que el comercial va a sugerirte.
Sí. Todas las cámaras IP modernas tienen app de fabricante (DMSS, iVMS, Hik-Connect, según marca) que te permite ver en directo, revisar grabaciones y recibir notificaciones de movimiento. Estándar en cualquier instalación nueva.
Disuaden a un ladrón oportunista, no a uno con experiencia. Si tu objetivo es disuadir y no te importa quedarte sin grabación si pasa algo, una cámara falsa puede tener sentido. Si quieres prueba real para denuncia o seguro, necesitas cámara que grabe.
Lo que vemos a menudo es: una cámara real visible en la entrada principal + una segunda real bien escondida en otro punto. Ese 'doble dispositivo' es lo que hace que un intruso experimentado lo piense.
Depende de la capacidad del grabador y de la resolución. Un NVR de 4 TB con 4 cámaras a 1080p suele guardar 30–45 días con grabación continua, y mucho más si se graba solo con detección de movimiento. Para uso comunitario o empresarial, RGPD limita a 30 días salvo causa justificada.
Cuéntanos qué quieres proteger, dónde está, y cómo prefieres que te contactemos. En menos de dos horas en horario laboral te llama una persona del equipo. Te explicamos opciones, te avisamos de lo que conviene y lo que no, y solo si tú quieres seguir adelante te ponemos en contacto con la empresa instaladora. Cero coste, cero compromiso.